🪶30 AÑOS DESARROLLANDO PERSONAS

Soy Susana Perdices, Coach ontológica (ICF), Coach oncológica, Practitioner en PNL, Facilitadora y Formadora, especializada en acompañamiento emocional y desarrollo personal y profesional.

Durante 30 años desarrollé mi trayectoria profesional en una multinacional Sueca, liderando áreas como Recursos Humanos, Experiencia de Cliente, Expansión desde el área de Experiencia y Transformación Organizacional, comenzando un cambio de mentalidad necesario para la sostenibilidad del negocio.

He acompañado a cientos de personas y equipos desde una mirada profundamente humana y comprendí algo esencial: quienes somos en el trabajo no es diferente de quienes somos en nuestra vida

Cuando aprendemos a tratarnos de una manera mas sana y coherente, impacta en nuestra forma de trabajar, liderar, convivir, y cuidar.


El cáncer llegó a mi vida a través de mi padre.

Acompañarle durante ese proceso, y el posterior duelo por su perdida, cambió profundamente mi manera de entender la vulnerabilidad, el cuidado y la importancia de sentirse sostenido en determinados momentos de la vida.

Fue entonces cuando comprendí que toda mi experiencia de 30 años tenía ahora un nuevo sentido.

Y fue también ahí cuando decidí dejar mi empresa de toda la vida para dedicarme plenamente a aquello que sentía profundamente alineado con mi propósito de vida.

Durante el proceso como cuidadora también fui consciente de una realidad de la que apenas se habla: el enorme impacto emocional que viven no solo las personas diagnosticadas, sino también sus familias y entornos laborales.

Muchas veces estos procesos no encuentran comprensión ni acompañamiento dentro de las empresas. la mayoría de las organizaciones aún no saben cómo liderar estas situaciones, cómo sostener a sus equipos o cómo facilitar la reincorporación laboral de alguien que no encuentra motivación en las mismas cosas que antes daban sentido a su trabajo.


Las plumas me han acompañado desde la infancia, las buscaba, las guardaba… me fascinaban, igual el origen venía de mi propio apellido…

Durante años jugué al Badminton, un deporte que también se juega con pluma, y con el tiempo ese símbolo siguió apareciendo en mi vida de distintas maneras.

Desde la muerte de mi padre, las plumas adquirieron además un significado profundamente emocional y personal.

Para mi representan sensibilidad, calma, ligereza y conexión.

Por todo esto «Pluma Coaching» nace no solo como un nombre, nace de una mujer que ha vivido, ha cuidado, ha perdido, ha sostenido y ha decidido reconstruirse con sentido.

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